Pueblos Indígenas en Oaxaca: Retos, Derechos y Resistencia
Hoy, 9 de agosto, conmemoramos el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, una fecha que no es solo de celebración, sino de reflexión sobre los derechos, retos y esperanzas de quienes habitan y defendemos la tierra, territorio y bienes naturales.
En Oaxaca, la diversidad cultural y lingüística se traduce en riqueza; aunado de que más de la mitad del territorio está bajo régimen de propiedad social el cual es resguardado y administrado por los pueblos y comunidades indígenas a través de sus sistemas normativos internos. Estos sistemas se encuentran expresados en sus estatutos comunales, reglamentos internos y principalmente en sus asambleas, no siendo simples documentos, sino más bien instrumentos vivos para el ejercicio de su autonomía y libre determinación, reconocidos en la Constitución federal y tratados internacionales.
Sin embargo, en la realidad los pueblos y comunidades indígenas se enfrentan a retos constitucionales como lo son:
- La armonización entre el marco normativo federal y estatal con el derecho indígena que aún sigue siendo insuficiente, y en muchos casos, las comunidades carecen de herramientas jurídicas eficaces para hacer valer sus decisiones.
- Los megaproyectos impulsados sin consulta libre, previa, informada y culturalmente adecuada, que ponen en riesgo los territorios indígenas, afectando no solo la tierra, sino también la cultura, la organización y la vida comunitaria.
- El reconocimiento de la jurisdicción indígena aún enfrenta limitaciones legales y prácticas que dificultan la resolución autónoma de conflictos y la defensa plena de los bienes naturales.
En este contexto, como Servicios del Pueblo Mixe, Acompañamos a los Pueblos y comunidades indígenas de distintas regiones del Estado de Oaxaca en los procesos de actualización y fortalecimiento de sus estatutos comunales; no siendo solo una tarea de redacción, sino más bien en la construcción de una barrera de protección frente a las amenazas externas, protegiendo la voluntad colectiva y garantizando que las decisiones de las comunidades tengan fuerza legal y legitimidad cultural dentro de sus territorios así también como su reconocimiento y validación al interactuar con la jurisdicción del estado.
En este día, recordemos que la defensa de la tierra en Oaxaca no es un asunto romántico ni del pasado, es una batalla jurídica, política y cultural que se lleva a cabo día a día en las asambleas, en los tribunales, en las mesas de diálogo, en los foros, etc. Desde este contexto es importante fortalecer los estatutos comunitarios, ya que al exigir la aplicación plena de los derechos constitucionales y frenar los intentos de despojo son acciones que honran a quienes nos antecedieron en la lucha por el reconocimiento de los pueblos indígenas, así como de sus derechos, asegurando un futuro digno para las nuevas generaciones poniendo el énfasis el interés superior de la niñez.
Hoy, el mejor homenaje a los pueblos y comunidades indígenas es seguir defendiendo lo que somos: tierra, territorio y comunidad.
